La IA no es un fin en sí misma
La promesa de Copilot era clara. Menos trabajo manual. Trabajo más rápido. Asistencia más inteligente. En la práctica, resulta que no todas las funciones de IA añaden realmente valor. Los usuarios experimentan ruido. Los equipos informáticos ven una gestión extra. Los responsables de seguridad y privacidad hacen preguntas legítimas sobre el uso y registro de datos.
Microsoft está escuchando ahora esas señales con más énfasis. Eso es positivo. Pero también demuestra que las integraciones estándar de la IA no se adaptan automáticamente a todas las organizaciones.
Para tu estrategia informática, esto significa algo importante. La IA debe ser una herramienta. No una capa estándar que pones encima a ciegas.
¿Qué está en juego concretamente con Windows 11?
El debate en torno a Recall está dando mucho que hablar. Guardar continuamente capturas de pantalla para encontrar el contexto más tarde suena cómodo. Pero inmediatamente plantea cuestiones sobre privacidad, minimización de datos y cumplimiento de AVG. Especialmente en las organizaciones holandesas, donde los datos sensibles aparecen en las pantallas todos los días.
Incluso las funciones Copilot más pequeñas de las aplicaciones estándar no siempre acaban utilizándose. O aportan demasiado poco en relación con los riesgos y la complejidad que introducen.
Por tanto, Microsoft está considerando eliminar, limitar o reposicionar funciones. Menos prominentes. Más opcionales. Más control del usuario y de la organización.
Esto encaja con una tendencia más amplia. La IA está pasando del bombo a la selección.

Función AI en el Bloc de notas
¿Qué significa esto?
Para las organizaciones de los Países Bajos, éste es el momento de examinar más detenidamente sus opciones de IA. No lo que se puede hacer, sino lo que realmente aporta algo.
Algunas preguntas que debes hacerte:
- ¿Qué funcionalidades de la IA utilizan realmente los empleados?
- ¿Qué datos se procesan y dónde residen?
- ¿Encaja esto en nuestra evaluación de riesgos AVG?
- ¿Quién es responsable de la gestión, el seguimiento y las incidencias?
- ¿Proporciona un ahorro de tiempo cuantificable, mejoras de calidad o reducción de riesgos?
Sin respuestas claras, la IA se convierte rápidamente en otra capa de complejidad. Y la complejidad cuesta dinero, tiempo y concentración.
La IA requiere dirección, no valores por defecto
Lo que estamos viendo ahora con Microsoft Copilot confirma un punto que planteamos más a menudo. La IA sólo funciona bien si tomas las riendas. Eso significa tomar decisiones conscientes. Activar funciones que se ajusten a tus procesos. Desactivar las funciones que no lo hacen.
En muchos entornos de Microsoft, la IA ya está lista en varios lugares. En Windows. En Microsoft 365. En las herramientas de seguridad. Sin marcos claros, surge la fragmentación.
Para los responsables de TI y los consejos de administración, se trata de una cuestión de gobernanza. Quién decide qué se utiliza y qué no. En función de qué criterios. Y cómo te aseguras de que siga siendo así después de las actualizaciones.
El papel del cumplimiento y la seguridad
En Holanda, el cumplimiento siempre entra en juego. La AVG no es un ejercicio de marcar casillas. Es un proceso continuo. Las funcionalidades de IA que analizan, resumen o almacenan contenidos automáticamente afectan directamente a principios de privacidad como la minimización de datos y la limitación de la finalidad.
Además, los proveedores cambian constantemente sus modelos de IA. Lo que hoy parece funcionar localmente, mañana puede estar configurado de forma diferente. Sin supervisión, irás por detrás de los tiempos.
Por tanto, la IA debe formar parte de tu política de seguridad y cumplimiento. Igual que lo son la identidad, el registro y la gestión de puntos finales.
El enfoque de ALTA-ICT
En ALTA-ICT, ayudamos a las organizaciones a desplegar la IA de forma práctica y manejable. Nada de experimentos sin un objetivo final. Nada de funciones porque son nuevas. Sino opciones que se adapten a la organización.
Ayudamos con:
- Aplicaciones prácticas de IA que los empleados utilizan realmente.
- Gestión de riesgos en torno a la privacidad, los datos y el cumplimiento.
- Integración en entornos Microsoft existentes.
- Compromisos claros. Qué hacer. Lo que no. Y por qué.
Desde nuestro enfoque ISO27001 e ISO9001, nos aseguramos de que la IA no sea un proyecto aparte, sino que forme parte de tu gobernanza informática. Con marcos claros, documentación y supervisión.
Lo que puedes hacer ahora
No esperes a que los proveedores decidan qué se queda y qué desaparece. Aprovecha este momento para hacerte cargo de ti mismo.
- Haz balance de qué funciones de IA están activas en tu entorno Microsoft.
- Evalúa el uso y el valor añadido.
- Involucra la seguridad y la privacidad desde el principio.
- Haz que las elecciones sean explícitas y anótalas.
- Comunica claramente a los usuarios cuál es la intención.
Así evitarás que la IA se convierta en algo que te ocurre en lugar de algo que te ayuda.
En conclusión
La duda de Microsoft sobre Copilot en Windows 11 no es una debilidad. Es una prueba de realidad. La IA es poderosa, pero sólo si se adapta a tu organización, a tu gente y a tus responsabilidades.
Así que la cuestión no es si debes utilizar la IA. La cuestión es cómo de conscientemente lo haces.
¿La IA debe ser estándar en las herramientas, o sólo cuando se demuestre que añade valor a tu organización?




